Serie Perspectivas
El mundo gastará US$ 2,67 billones en IA en 2026. Para proteger esa IA, cerca del 0,1%.
Si usted aprueba presupuesto de IA, necesita saber en qué línea de la planilla está la protección del proyecto. Los estudios muestran que, en la mayoría, esa línea no existe la primera semana y aparece después, como costo de incidente.
Por Raphael Schneider · Serie Perspectivas · · 5 min de lectura
Un dólar de protección por cada novecientos cuarenta
En septiembre, Gartner publicó cuánto se espera que el mundo gaste en inteligencia artificial en 2026: US$ 2,67 billones, un 49,5% más que el año anterior. Tres semanas antes, la misma consultora había publicado una previsión mucho menos comentada, la del mercado de protección de la IA, que reúne herramientas de seguridad para aplicaciones de IA, control de uso, gobernanza y gateways. Para 2026, US$ 2.800 millones.
Hice la división, y la cuenta es mía, no de Gartner. Proteger la IA equivale a cerca del 0,1% de lo que se gasta en ella. Más o menos US$ 1 por cada US$ 940.
Esta comparación tiene un problema, y prefiero decirlo de entrada. Más de la mitad del gasto en IA es infraestructura (servidores, chips, centros de datos), y eso no exige el mismo tipo de protección que una aplicación. Así que saqué la infraestructura de la cuenta para ver qué cambiaba. La protección de la IA sigue por debajo del 0,3% del resto. El orden de magnitud no se mueve.
Lo que el 95% no dice
En mayo, Vicente Conde escribió en su newsletter sobre el estudio del MIT que se volvió frase obligada en toda reunión sobre IA: pese a los US$ 30.000 a 40.000 millones invertidos por las empresas en IA generativa, el 95% de las organizaciones no obtuvo un retorno medible. Su argumento es que el problema está en el enfoque, no en el modelo. Enumera lo que distingue a la minoría que acierta: datos listos antes del caso de uso, una métrica de resultado desde la primera semana y procesos rediseñados junto con quienes los operan.
Tengo que ser honesto aquí. El MIT no señala la seguridad como causa de esos fracasos, y no voy a forzar esa lectura. Lo que me interesa es otra cosa. El estudio describe el camino de los proyectos que salen bien, y ese camino pasa por dejar el piloto, entrar en los sistemas reales y tocar datos de clientes. Ahí es donde la protección que nadie puso en el presupuesto empieza a hacer falta.
Dónde aparece la cuenta después
Cada año IBM publica, con el Ponemon Institute, el "Cost of a Data Breach". En la edición de 2025, con 600 organizaciones, el 63% de las empresas que sufrieron una filtración no tenía política de gobernanza de IA o todavía la estaba redactando. Entre las que tuvieron incidentes con modelos o aplicaciones de IA, el 97% carecía de un control de acceso adecuado para esas herramientas. Y el uso de IA sin autorización por parte de los propios empleados, la llamada shadow AI, apareció en el 20% de las filtraciones y sumó cerca de US$ 670.000 al costo medio.
La edición de 2026 salió en julio y fue más lejos. Una de cada cuatro filtraciones maliciosas ya involucra IA del lado del atacante, y esos incidentes cuestan en promedio unos US$ 6 millones, por encima del promedio general de US$ 4,99 millones.
¿Y en Brasil? Según el estudio de 2025, una filtración costó en promedio R$ 7,19 millones, y el 87% de las organizaciones brasileñas dijo no tener política de gobernanza de IA.
Ochenta y siete por ciento.
La empresa conoce el riesgo. Solo que no cambió el proceso
El Foro Económico Mundial da la medida del desfase. En el "Global Cybersecurity Outlook 2025", el 66% de las organizaciones esperaba que la IA tuviera el mayor impacto sobre la seguridad en el año siguiente, y solo el 37% tenía algún proceso para evaluar la seguridad de una herramienta de IA antes de ponerla en uso.
En la edición de 2026, con 804 encuestados en 92 países, la proporción de quienes evalúan antes subió al 64%. Mejoró, y bastante. Pero el 36% sigue sin proceso alguno, solo el 40% revisa estas herramientas periódicamente y el 24% evalúa una vez y no vuelve a mirar. Lo más revelador es la distancia entre grupos: en las empresas con alta resiliencia cibernética, el 83% evalúa la IA antes de usarla. En las de resiliencia insuficiente, el 39%.
Accenture llegó a una cifra que, para mí, resume el problema de la primera semana. En el "State of Cybersecurity Resilience 2025", con 2.286 ejecutivos de 17 países, solo el 28% de las organizaciones incorpora la seguridad desde el inicio de los proyectos de IA. Al 77% le faltan prácticas básicas de seguridad de datos y de IA.
El detalle que debería interesar al director financiero
Entiendo el instinto financiero de esperar a que la IA demuestre retorno y solo después gastar en protegerla. Los bancos brasileños, que viven bajo una regulación estricta, hacen la cuenta de otra manera. La Pesquisa Febraban de Tecnologia Bancária 2026, elaborada con Deloitte, proyecta R$ 50.400 millones de inversión del sector en tecnología este año, con cerca del 10% (unos R$ 5.000 millones) destinado a ciberseguridad. Para IA, la proyección ronda los R$ 3.000 millones.
El mismo estudio muestra que el 84% de los bancos sitúa la IA generativa entre sus prioridades, pero solo el 28% se considera en un nivel de madurez medio o alto. Prioridad alta con madurez baja es una combinación que pide cautela.
Está además el otro lado de la cuenta. El informe de IBM de 2025 mostró que, en Brasil, las empresas que usan IA y automatización de forma extensa en su propia seguridad tuvieron una filtración media de R$ 6,48 millones. Las que no las usan se quedaron en R$ 8,78 millones. La IA bien aplicada a la defensa ahorra dinero; la IA sin defensa se convierte en gasto.
Qué cambia cuando la seguridad entra en la primera semana
1. La protección va al presupuesto de la IA. La línea de seguridad entra en la planilla del proyecto, junto a datos e infraestructura, y no se queda esperando el presupuesto del equipo de seguridad del año que viene.
2. Evaluar antes, y seguir evaluando. Al pasar a producción, claro, pero también con cada cambio de modelo, de datos o de permisos. Es la distancia entre el 64% que evalúa y el 40% que revisa con cierta frecuencia.
3. Empezar por el inventario. Antes de proteger la IA nueva, conviene ir tras la que ya funciona sin autorización. De ahí salen las filtraciones de shadow AI que IBM mide cada año.
La pregunta para la próxima reunión de presupuesto
Cuando el próximo proyecto de IA llegue para su aprobación, abra la planilla y busque la línea que paga su protección. Si no la encuentra, pregunte en qué mes entra y de qué presupuesto va a salir.
US$ 1 por cada US$ 940. Parece suficiente hasta el día en que alguien necesita esa línea.
Fuentes
- Gartner, "Gartner Forecasts Worldwide AI Spending to Grow 49.5% in 2026" (sept. 2026)
- Gartner, "Gartner Forecasts the Market for Securing AI Will Reach $4.8 Billion in 2027" (ago. 2026)
- Vicente Conde, "95% dos projetos de IA nas empresas não geram retorno nenhum. Veja o que o 1% faz diferente.", newsletter de Vicente Conde (may. 2026)
- MIT NANDA, "The GenAI Divide: State of AI in Business 2025" (2025, 52 entrevistas, 153 líderes, más de 300 iniciativas)
- IBM y Ponemon Institute, "Cost of a Data Breach Report 2025" (jul. 2025, n=600) y datos de Brasil (IBM Brasil, jul. 2025)
- IBM, "Cost of a Data Breach Report 2026" (jul. 2026, n=602)
- Foro Económico Mundial, "Global Cybersecurity Outlook 2025" (ene. 2025, n=321, 57 países) y "Global Cybersecurity Outlook 2026" (ene. 2026, n=804, 92 países)
- Accenture, "State of Cybersecurity Resilience 2025" (jun. 2025, n=2.286, 17 países)
- Febraban y Deloitte, "Pesquisa Febraban de Tecnologia Bancária 2026" (ago. 2026, 25 bancos)
Raphael Schneider escribe la serie Perspectivas en el blog de HandyAuth. Es tecnólogo en Seguridad de la Información por la Fatec São Caetano do Sul y tiene un posgrado en Machine Learning por el IGTI (hoy XP Educação, del grupo XP Inc.).